Rosa Mosqueta de Chile, regenera los tejidos

Con el nombre tradicional de Rosa Mosqueta se identifican exclusivamente las poblaciones de Rosa affinis rubiginosa que se han encontrado desde hace siglos en las zonas montañosas de la zona templada de América Latina (en particular en el valle del río Biobío, en el sureste de Chile) donde la planta ha desarrollado en un clima templado y lluvioso el particularísimo "pedigrí" de las sustancias activas que la caracteriza. Las semillas de Rosa Mosqueta se recolectan entre marzo y abril, cuando es otoño en Sudamérica.

El aceite contiene acido cis-linoleico (omega 6): 44%, acido alfa-linolenico (omega 3): 36% también contiene altas concentraciones de alfa-tocoferol (vitamina E), gamma y delta-tocoferol, carotenoides (provitamina A), y numerosos fitoesteroles, garantizando así una natural presencia de un cóctel de potentes antioxidantes.

Las preciadas propiedades del aceite de Rosa Mosqueta contribuyen a mantener las funciones celulares y los mecanismos de defensa, con el resultado de favorecer la regeneración de los tejidos.

Rosa Mosqueta está asociada a la regeneración de los tejidos dañados. Muy eficaz en tratamiento de cicatrices, quemaduras y lesiones de la piel. El aceite de Rosa Mosqueta atenúa los daños por exposición solar, retrasa la aparición de las típicas "arrugas de expresión" y contrarresta el envejecimiento prematuro de los tejidos cutáneos.

Esto se debe a la cantidad de antioxidantes y vitaminas que contiene el Aceite de Rosa Mosqueta, pudiendo penetrar en las capas más profundas de la piel. La vitamina C de la Rosa Mosqueta estimula la producción de colágeno, reduciendo las líneas de expresión y las arrugas de nuestro rostro.

Hasta los años 80 del siglo pasado, la Rosa Mosqueta era considerada por la comunidad agrícola de Chile, una mala hierba, rara y de pocos usos tradicionales documentados. Hace poco más de 20 años que se utiliza el aceite de Rosa Mosqueta. Sin embargo, se sabe que como condición esencial para el mantenimiento del producto acabado (debido a la gran riqueza de sustancias activas), se requería una elaboración artesanal y respetuosa del fitocomplejo de la planta viva en la naturaleza.

Para preservar la integridad de los compuestos presentes en el aceite y obtenerlo en forma "extra virgen" es de fundamental importancia la elección del método de extracción por presión en frío, y la renuncia (por desgracia muy extendida a nivel de transformación del producto final que llega al consumidor) de la extracción industrial con disolventes como el hexano, dañinos no solamente para el medio ambiente sino también para la propia calidad de los productos acabados.

La elaboración artesanal mantiene en el aceite su característico aroma y una inconfundible tonalidad naranja; por el contrario, se pueden presentar como incoloros e inodoros los productos extraídos con disolventes químicos o fruto de la decoloración en caliente.

 

Alta concentración, facilidad de sinergia

La absoluta ausencia de toxicidad por parte del aceite de Rosa Mosqueta hace posible, que sea muy beneficioso por su eficacia en la acción cosmética, utilizándolo en elevadas concentraciones. El aceite puro, aplicado directamente sobre cicatrices, estrías o como supremo anti edad cutáneo.

En la prueba de cosmetología, el aceite de Rosa Mosqueta ha podido demostrar sus preciadas dotes de bienestar sensorial, estabilidad, adaptabilidad a cualquier tipo de fórmula y combinación con otros ingredientes. Un conjunto de virtudes que contribuyeron a su éxito entre los consumidores de cosméticos naturales y ha permitido la investigación y el desarrollo de sinergias funcionales con otras especies vegetales.

 

La Rosa Mosqueta mejora las estrías y manchas de la piel.

Los aceites grasos esenciales de la Rosa Mosqueta mejoran claramente la pigmentación de la piel, su textura y tono. Además debido a sus alto componente en antioxidantes y Vitaminas (principalmente C y A) produce colágeno y protege de los daños externos como el sol, reduciendo las marcas de estrías y las manchas de nuestra piel.

 

Combate los efectos del foto-envejecimiento

El principal causante del foto envejecimiento son los rayos uva producidos por el sol. Éstos producen manchas en la piel y arrugas. La combinación de las propiedades del Aceite de Rosa Mosqueta con sus antioxidantes y ácidos grasos esenciales, mejoran la pigmentación, el tono de piel y la textura. Además la Vitamina C contrarresta la disminución de colágeno producida por la exposición al sol. También puede ayudar en la eliminación de rojeces e irritación de la piel hidratándola.

 

Re-hidrata la piel seca

La Vitamina A que tiene la Rosa Mosqueta hace que mejore los niveles de humedad de nuestra piel y cree una barrea de impermeabilidad que impide una gran pérdida de agua, lo que se traduce en una piel más hidratada. Es especialmente recomendable en personas de 45 años o más, ya que a ciertas edades la piel fabrica menos colágeno y se pierde elasticidad. El Aceite de Rosa Mosqueta ayuda a equilibrar en gran parte esa pérdida.

 

Disminuye las cicatrices quirúrgicas y accidentales.

Los ácidos grasos esenciales que contiene el Aceite de Rosa Mosqueta ayudan a reducir la cicatrización y promover la regeneración de nuestra piel. Éstos ácidos mejoran la flexibilidad, permeabilidad y la reparación de la piel. La Vitamina A también juega un papel importante ya que ayuda a cicatrizar mejor la herida, igualando el tono y la textura.

 

Mejora la regeneración de la piel frente a quemaduras

Rosa Mosqueta mejora la textura de la piel aumentando su elasticidad, su cicatrización, color e incluso la de la piel circundante.

 

Alivia el dolor de la artritis y osteoartritis

Rosa Mosqueta atenúa el dolor de los pacientes que sufren de artritis y osteoartritis. Aceite de Rosa Mosqueta es un analgésico eficaz para aliviar las dolencias de ésta enfermedad con dolores de osteoartritis, reduce la necesidad de usar otros medicamentos.

 

Ayuda a prevenir enfermedades del corazón en personas obesas

Rosa Mosqueta presenta mejoras notables en una serie de factores de riesgo de enfermedades cardiacas como el del colesterol alto y la presión arterial en sangre.

 

Fortalece el Sistema Inmunológico y Estimula la Circulación

Las vitaminas, antioxidantes y ácidos grasos esenciales que contiene la Rosa Mosqueta son un complemento perfecto para reforzar nuestro sistema inmunológico y estimular la circulación de nuestro organismo.

 

Usos de la Rosa Mosqueta

Numerosos Estudios Científicos han demostrado las ventajas de usar Aceite de Rosa Mosqueta frente algunas dolencias, enfermedades e incluso para el cuidado de la piel, gracias a sus efectos regeneradores.

Algunos de los usos más comunes son: artritis, dolor de espalda, diabetes, cálculos biliares, gota, ciática, úlceras, infección de tracto urinario.

También se ha demostrado efectivo para fortalecer el sistema inmunológico, estimular la circulación, reducir inflamaciones y ayudar a prevenir enfermedades del corazón.

 

Uso Estético y Cuidado de la Piel

Debido a su composición es altamente recomendable como remedio natural contra las arrugas, quemaduras, manchas de la piel, cicatrices (tanto quirújicas como accidentales, ayudando a atenuar y mejorar el color de las mismas) y el envejecimiento prematuro.

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