Consejos naturales para mantener una piel sana en verano

Como todas las épocas del año, la del verano tiene sus propias características que hay que tener en cuenta a la hora de cuidar nuestra salud.

El sol no es malo

Lo primero que solemos tener en cuenta en esta estación del año es la protección de la piel de los rayos solares, para ello empleamos cremas con protección solar que nos aplicamos sobre la piel. La piel es el 2º órgano más grande del cuerpo después del intestino además de funcionar como armazón de nuestro organismo. A través de ella se produce salida de toxinas y también entrada de alimento, este alimento no es otro que el de los rayos solares. El sol aporta muchos beneficios sobre nuestro cuerpo, combate afecciones de la propia piel como dermatitis, psoriasis, acne, atenúa heridas y cicatrices, mejora la circulación sanguínea, combate el cansancio, la depresión y el stres, además de ser clave para la absorción de vitamina D, tan importante para nuestro sistema óseo e inmunitario.

 

Teniendo en cuenta todo esto no es conveniente tener la piel tapada todo el día, bien con ropa o con protección solar que no dejan que los rayos solares alimenten nuestra piel, por esto hay que protegerse bien las horas que mas fuerza tienen los rayos del sol como son las horas centrales del día y procurar que nos de el sol en la piel las horas de menos intensidad como son las ultimas horas de la tarde y primeras horas del día.

 

Hay que tener muy en cuenta el tipo de cremas que aplicamos en nuestra piel, ya que como he dicho anteriormente el cuerpo se alimenta a través de la piel y todo lo que se aplique en ella pasa a nuestra sangre y llega a nuestros órganos, por eso lo mas conveniente es la aplicación de filtros solares naturales, que podemos encontrar en centros especializados de salud natural, estas cremas se diferencian de las sintéticas entre otras cosas en que la piel no los absorbe, haciendo como un espejo invisible en nuestra piel se consigue que los rayos UV no entren en nuestra piel, ya que la transformación de estos rayos dentro de la piel puede provocar manchas o lo que muchas veces se denomina ”alergia al sol” (que es lo habitual). La aparición de granos y sequedades en nuestra piel no es otra cosa que la transformación dentro de la piel de los rayos solares y la toxicidad que pueden causar en algunos organismos componentes químicos de las cremas que se emplean como protectoras.

Piel sana desde el interior

Igual importancia que la protección exterior tiene la protección interior de nuestra piel sobre la aparición de estas posibles alergias de la piel.

Debido a una alimentación cada vez mas carente en nutrientes fundamentales para nuestro cuerpo, la piel tiene gran sensibilidad a los rayos solares por una falta de colágeno, vitamina b y minerales antioxidantes, por este motivo es básico aportarles en forma de complementos alimenticios que nos ayudaran a que tomemos el sol de una forma segura sin causar daño a nuestra piel.

El betacaroteno es un potente antioxidante que reduce la formación de radicales libres además de tener una gran capacidad fotoprotectora ayuda a conseguir y mantener el bronceado de la piel previniendo de las quemaduras solares.

El betacaroteno se puede encontrar en diferentes suplementos alimenticios:

-Verde de zanahoria.

-Alga espirulina. Además de contener una cantidad adecuada de betacaroteno es muy rica en vitamina B, responsable de ayudar a nuestro organismo a formar melanina, sustancia que ayuda al bronceado y a proteger la piel del sol además de dar color a la piel, cabello e iris del ojo.

Otros minerales antioxidantes que mejoran el tejido celular, contrarrestan el envejecimiento y mejoran la circulación sanguínea algo fundamental para una correcta nutrición de la piel son el selenio y la vitamina E. Un suplemento antioxidante compuesto por varios de estos minerales y vitaminas es RENACER, cuya presentación es en perlas y es muy eficaz para evitar y eliminar las manchas en la piel.

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